Intervenciones

RECHAZO AL PROYECTO DE ENDEUDAMIENTO PROVINCIAL POR MIL MILLONES DE DÓLARES

12 de mayo

Señor presidente, en primer lugar, vamos a solicitar, junto con mi compañera de bancada, la señora diputada Silvia Augsburger, autorización para abstenernos en la votación de este proyecto de ley en tratamiento.

  Este proyecto de ley es inconveniente desde lo económico, es temerario desde lo jurídico y es equivocado desde lo político.

  Si le preguntara a usted, señor presidente, si en este momento del país y de la situación de la economía familiar, tomaría un crédito en dólares, seguramente me va a decir que no. Usted sabe de economía y creo que ninguno tomaría un crédito en dólares. En el día de hoy se lo estamos haciendo tomar a todos los santafesinos. Este es el endeudamiento que hoy estamos tratando.

  Cuando hablamos de endeudamiento, tenemos que hacer un contexto de lo que ha sido la historia de América Latina, de Argentina y del mundo. Y la historia del endeudamiento, que  arranca en 1824 con la Baring Brothers, se profundiza no casualmente en las épocas de las dictaduras militares, con Martínez de Hoz, porque ahí empieza a invertirse un poco la cuestión en cuanto a que los endeudamientos surgieron más de las necesidades de los de afuera que de las necesidades de los de adentro. Fueron los petrodólares en la década del '70, un exceso de liquidez en el mundo que determinó que había que meterle plata a los países de América Latina y de África porque sobraba plata en el sistema financiero internacional. Y así crecieron nuestras deudas. Siempre la excusa fue la obra pública. Si uno va a los libros y a los diarios de la época va a encontrar que esos gobiernos que tomaban las deudas siempre se endeudaban para hacer obras públicas que después nunca llegaban y quedaban las deudas en dólares en la espalda de los argentinos.

  El otro ajuste profundo fue el Plan Brady en los '90. En el año 1993 Cavallo nos dijo a todos los argentinos que en el año 2000 iba a ser historia el problema de la deuda externa porque el Plan Brady venía a solucionar esta cuestión transformando lo que era la deuda de los Estados en bonos que adquirían tenedores de bonos en el mundo y, por lo tanto, el problema de la deuda iba a pasar a ser un recuerdo.

  La historia trágica de la Argentina la conocemos, la de América Latina de los '80, de lo terrible que fue la imposibilidad de pago de la deuda y del problema de empezar a embargarnos nuestra riqueza y en los '90 a privatizar todo lo que teníamos para poder solucionar el problema de la deuda. Así estamos hoy.

  Lo que aquí se está aprobando en el día de hoy, señor presidente, tiene esta filosofía. Sin temor a equivocarnos, hoy podemos decir que le estamos dando a la Provincia de Santa Fe la bienvenida al mundo del casino, al mundo de la especulación financiera internacional, al mundo de la usura. Hoy estamos ingresando con esta ley en ese mundo. Entramos a la boca del lobo y lo peor de todo es que, desde nuestro punto de vista, lo hacemos sin necesidad. Porque en muchos momentos de la historia era que “no había otra”. Hoy lo estamos haciendo sin necesidad. Porque, recién lo decía el miembro informante: ¿cómo está la economía de la Provincia Santa Fe? Está bien, es una economía desendeudada. Los técnicos nos dicen que tiene un bajo nivel de endeudamiento en comparación con otras provincias. Tenemos los índices, los indicadores de deuda con relación al Presupuesto, que están muy bien.

  Esa es la fortaleza de Santa Fe. Precisamente por eso yo hago la pregunta al revés: ¿tenemos necesidad, hoy, de dar semejante salto de endeudamiento, en dólares, a mil millones de dólares?

  Cayó como maná del cielo el fallo de la Corte, pero no fue Cristo, fue la presentación que hizo el Gobernador Binner en la Corte. Fuimos a aquella audiencia todo el arco político: yo, acompañando como senador del oficialismo, el senador Reutemann por el Justicialismo, el diputado Obeid, el Intendente de la ciudad de Santa Fe, Barletta, a reclamar por nuestros derechos. Y se hizo justicia en un fallo histórico de la Corte, donde logramos que le restituyan lo que le correspondía a la Provincia de Santa Fe.

  Están ingresando a la Provincia de Santa Fe, más/menos 700 millones de pesos por mes, que no están en el presupuesto, porque cuando votamos acá el presupuesto, no estaban esos fondos. O sea, que están ingresando casi 8 mil millones de pesos extras al presupuesto de la Provincia de Santa Fe.

  Tenemos una acreencia de 40 mil millones de pesos por ese fallo de la Corte que hay que negociar por obras. Ese fue el compromiso público del Gobierno Nacional, pero además es un compromiso en donde la Corte le puso fecha a esa negociación, donde hay que sentarse a discutir el triple de lo que hoy estamos aprobando, prácticamente.

  Es decir, que de esa “lista de la felicidad” de obras que acompaña el proyecto podríamos llevar tres veces más de eso. Esta es la situación.

  Por otro lado, tenemos la Ley 13.447, señor presidente, que usted envió a esta Legislatura y que fue aprobada y que creo que es el camino correcto, porque estamos hablando de instrumentos. Correcto, primero, porque se incorporó en una Ley de Presupuesto y creo que es el camino que corresponde. Correcto, porque era una deuda en pesos, no en dólares y que todavía no se usó, son 2.200 millones de pesos que están a disposición para ser usados en un endeudamiento en pesos, y todos tenemos conciencia de lo que significa estar endeudado en pesos o estar endeudado en dólares.

  Si yo pregunto cuánto va a valer el dólar el año que viene en este país, ninguno de nosotros sabría responder. ¿Quién puede saber cuánto va a valer el dólar el año que viene? Entonces esa es la respuesta: es inconveniente –no usé la palabra “irresponsable”– tomar hoy un crédito en dólares.

  Ya a esta altura de mi participación, señor presidente, creo que tenemos que ser honestos con nosotros mismos, en el sentido de reconocer que no se está planteando esto por la emergencia hídrica. Los mismos funcionarios planteaban que el proyecto de endeudamiento de 500 millones de dólares se había planteado antes.

  Y de golpe apareció, ya que hablábamos del maná seguimos con la Biblia y podemos decir la multiplicación de los panes en unos días, y los quinientos se dispararon a mil. Nadie sabe cómo, de golpe eran mil millones y no quinientos millones.

  Entonces, a mí me hubiera gustado discutir esto, no de la forma en que se está haciendo: todo en una semana, se presenta y se aprueba sin debate. ¿Cuál es la lógica económica para semejante determinación?

  Por eso vuelvo al principio. Desde mi punto de vista, es a todas luces inconveniente,  porque el endeudamiento determina un debate de la sustentabilidad en el tiempo. Y cuando hablamos de la sustentabilidad en el tiempo, a veces tomamos ese criterio de decir “bueno, lo toma un Gobierno y lo pagan otros”. No es un problema de un Gobierno o de los otros, es un problema de los santafesinos. Es una deuda que se la cargamos a los santafesinos.

  Y atravesamos un escenario de inestabilidad financiera macroeconómica en nuestro país, en el cual, a nivel del sector público, las economías locales y provinciales son las más vulnerables.

  Lo hemos hablado infinidad de veces. Hay un Presupuesto de la Provincia demasiado rígido. Estamos entrando al mundo financiero internacional con un endeudamiento externo en donde no tenemos el manejo de la política cambiaria, como sí lo tiene el Gobierno Nacional, porque somos un Estado subnacional.

  Entonces, en este contexto, corremos el riesgo de repetir tradicionales errores que nos condujeron al drama de la deuda argentina. El proceso de redolarización de la deuda resulta particularmente preocupante para las economías provinciales con estos ingresos, que son los nuestros como Provincia, exclusivamente en moneda nacional, y que aparecen, por lo tanto, sin cobertura ante fluctuaciones bruscas del tipo de cambio o aumento significativo del costo de financiamiento o refinanciación de los pasivos. Esto, señor presidente, abre fuertes interrogantes sobre el impacto a futuro de esta medida en las finanzas provinciales.

  Entonces, la discusión que se dio en el Congreso de la Nación cuando se debatió el tema de los fondos buitre, no se dio sobre si había que pagar o no pagar, se dio en cómo había que plantarse frente a Griesa. Y en eso había distintas posiciones, pagar ahora, pagar todo lo que dijo Griesa...

  Ahora todos somos conscientes, todo el arco político, de que ese fallo fue  impresentable, discrecional. Un fallo hecho desde una noción en contra de la República Argentina sin ninguna lógica, en donde tuvimos que pagarles a los fondos buitre muchísimo más que lo que se acordó en la reestructuración de la deuda, el ciento por ciento prácticamente, con una pequeña quita que se le hizo al final, con una aplicación del pari passu absurda por la manera en la que se daba.

  Por eso quiero entrar en el tema ahora de que lo grave es que un juez de afuera, de un distrito de Nueva York, determine el futuro de los argentinos y, en este caso, el futuro de los santafesinos.

  Si decíamos que Griesa no conocía la Argentina y el fallo que toma es independiente de lo que pasa en la Argentina, y todos sabemos que la justicia y el derecho tiene que tener sentido común como base en cada fallo, no lo toman con los pajaritos de colores...

  El derecho no es un derecho absoluto, es una cosa concreta atada a la realidad. ¿Qué va a conocer un juez internacional lo que pasa en la Provincia de Santa Fe?

  Entonces, estamos entrando gratis, desde mi punto de vista, sin urgencia. Sí existía la urgencia cuando se discutió la cuestión de los buitres, pero no existe urgencia en este momento.

  Dije al principio que era inconveniente en lo económico y que es temerario en lo jurídico. No quiero usar términos exagerados. Estoy convencido de que es temerario en lo jurídico. En su artículo 4º la ley dice: “Autorízase al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Economía, a realizar todos aquellos actos necesarios para continuar y dar cumplimiento a lo dispuesto en la presente ley, incluyendo, sin limitación a...” –sin limitación, lo recalco– “...b) Prorrogar la jurisdicción en favor de tribunales extranjeros, y renunciar a oponer la defensa de inmunidad soberana,...” En el punto “d) Determinar la ley aplicable a las operaciones de crédito público autorizadas por la presente ley, incluyendo leyes extranjeras...”. Esto es grave, señor presidente, esto es serio. Esto hubiera merecido un profundo debate, un análisis jurídico profundo, un debate político, porque acá estamos resignando soberanía.

  Nos dicen: “es la única posibilidad de hacerlo así y si no, no se hace nada”. Es falso. Es mentira. No es así.

  Alejandro Olmos, en un artículo que se llama “Sobre el pago a los buitres, las especulaciones y la ley”, que solicito se agregue al Diario de Sesiones, dice: “Podría argüirse que si no existe esa cláusula [de prórroga de jurisdicción] no habría manera de colocar los bonos, lo que no es cierto ya que el año pasado se recibieron ofertas por 7.300 millones de pesos por una emisión de Bonac. También el año pasado el gobierno colocó 1.415 millones de dólares en Bonar 24 sometidos a legislación y jurisdicción argentina [en dólares, pero sometido a jurisdicción argentina], aunque recibió ofertas [de lo que había planteado 1.415] por 1.878 millones.” Es decir, que no es cierto cuando los técnicos vienen y nos dicen “si no está esa cláusula no hay crédito internacional”.

  Yo creo que también hubiera sido importante convocar al Fiscal de Estado, al Tribunal de Cuentas para discutir esta cuestión.

  Alejandro Olmos, en este artículo, me contesta igual a eso y dice: “...no creo que este [la Procuración del Tesoro, porque en el debate en el Congreso Nacional, todos pedían el dictamen del Procurador del Tesoro] pueda determinar con exactitud la imposibilidad que algún bonista decida sin razón hacer una acción judicial”. Es decir, que acá cualquier bonista o estos bonos que se largan así caen en manos de Singer o de cualquiera, y en cualquier momento pueden iniciar una acción judicial...

  “Si no pagás...” me aclaran acá atrás. Si el diputado Galdeano quiere una interrupción, señor presidente, se la doy porque sería importante su aporte en el debate como presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda.

  Hay dos cosas que dice el señor Ministro de Economía, Gonzalo Saglione, en un artículo del diario El Litoral hace dos días –es una lástima que no lo tenga acá–, él lo ve desde el punto de vista de los inversores y dice que hay dos problemas para los inversores, uno es que el Estado subnacional en algún momento puede no pagar, como dice el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, pero un segundo tema es que en algún momento el Estado subnacional no pueda comprar los dólares para pagar, ya lo vivimos en la Argentina a eso.

  Es decir, que ese problema de no pago, yo lo veo desde el punto de vista de los santafesinos no desde los inversores, porque en algún momento podemos tener la plata para pagar pero no sabemos si vamos a poder comprar los dólares, como ya pasó en la Argentina hace muy poco. No había dólares y nadie podía comprar dólares, los empresarios no podían importar para producir, etcétera.

  Entonces, creo que se debía haber debatido la cuestión jurídica de este tema.

  En la audiencia pública del Senado, el 3 de marzo, cuando el Dr. Horacio Rosatti se presentó como candidato a la Corte, el senador por el Frente para la Victoria de la Provincia de San Juan, Ruperto Godoy, le preguntó al Dr. Rosatti: “En el acuerdo con los fondos buitre ¿le parece incompatible la sentencia del Juez Griesa con los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación respecto a la cuestión de soberanía?” Rosatti respondió: “Cuando fui procurador del Tesoro de la Nación, en un momento muy difícil para el país, defendimos con mucho ahínco la jurisdicción nacional evitando la prórroga. Si usted se fija en la colección de los dictámenes de la Procuración del Tesoro de la Nación va a ver dos o tres dictámenes de la Procuración míos donde recomiendo no prorrogar la jurisdicción”. Señor presidente, dejo la versión taquigráfica del Dr. Rosatti en la sesión del Senado para que se incorpore al Diario de Sesiones.

  Y Rosatti avanzó más en un tema que a nosotros nos golpea de manera diferente a lo que estamos hablando, pero tiene relación: “En el 2003, 2004 y 2005 nosotros cuestionamos la jurisdicción internacional de los tribunales de Ciadi, porque queda a merced de que tres o cuatro personas resuelvan nuestro futuro”. Entonces, la prórroga de la jurisdicción también ha sido rechazada por el arco político argentino en muchos aspectos.

  En diciembre de 2012 un grupo de diputados, muy conocidos por muchos de nosotros, presentó el proyecto de ley que decía:

  “Artículo 1º.- Declárase insanablemente nula toda prórroga de jurisdicción de los tribunales federales argentinos a favor de tribunales arbitrales y/o judiciales extranjeros en todas aquellas materias de derecho y orden público nacional”. Firmado: Margarita Stolbizer, Víctor De Genaro, Claudio Lozano, Liliana Parada, Victoria Donda y Roy Cortina.

  En sus fundamentos decía que las cláusulas de prórroga de jurisdicción a favor de tribunales extranjeros en operaciones de crédito público resultan inconstitucionales por infringir los artículos 27, 31 y 116 de la Constitución Nacional.

  En el debate por los fondos buitre también fue importante la participación de un diputado que hacía poco que había entrado a la Cámara. Lo conozco desde hace bastante tiempo, es el Ing. Conesa del bloque del PRO. EL diputado Conesa pidió quitar el artículo 8º de la ley que prorroga la jurisdicción a favor de los tribunales extranjeros y dijo: “Estamos con la prórroga de jurisdicción derogando la Constitución Nacional” y pidió al Gobierno que se endeude con los propios argentinos. El Ing. Conesa reemplazó en su banca al actual Presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, que era diputado.

  Esa fue la visión que tuvo el diputado Conesa acerca de la prórroga de jurisdicción: “estamos derogando la Constitución Nacional”.

  Y finalmente, quiero incorporar también a un académico muy valioso que tiene la República Argentina, que está en el exterior. Es profesor en muchísimas universidades de Europa, fue quien nos defendió en La Haya por el tema de las pasteras y fue el que logró recuperar la Fragata Libertad. Me estoy refiriendo al doctor Marcelo Kohen, recibido en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario.

  Solicito se incorpore al Diario de Sesiones este opúsculo que él escribe que se llama “El alcance y la validez de las cláusulas contractuales exorbitantes de renuncia a la inmunidad de los Estados”.

  Dice Kohen: “El sobreendeudamiento de los Estados ha hecho aparecer o desarrollar un nuevo fenómeno que afecta a las inmunidades: las renuncias a las mismas en los instrumentos contractuales ligados a las deudas soberanas”. “Las cláusulas exorbitantes de renuncia a las inmunidades del Estado recientemente han encontrado una actividad jurisdiccional prolífica considerando principalmente el activismo judicial de ciertos fondos especulativos (hedge funds)”, y que eso deja claro el carácter pernicioso de las cláusulas exorbitantes de renuncia a las inmunidades.

  Es decir, que este tema de prorrogar tribunales extranjeros y renunciar a la inmunidad soberana es algo muy delicado.

  Se dio como referencia a la Provincia de Neuquén. Porque ahora apareció la voz de mando: “a endeudarse, total ya arreglamos con los buitres”, y salen todos a endeudarse. Como lo decíamos al principio, desde el punto de vista económico, ahora parece que es todo gratis, hay obra pública para todos. ¿Y después quién paga todo eso? Y se dan estas situaciones.

  Y retomo lo de Neuquén, donde hubo una presentación del Profesor Andrés Dimitriu de inconstitucionalidad de la prórroga de jurisdicción por la ley aprobada en dicha provincia.

  Entonces, señor presidente, considero que ingresamos a un mundo que no conocemos, a un mundo de especulación financiera y creo que, desde lo jurídico, es absolutamente temerario.

  Dije que era inconveniente en lo económico, temerario en lo jurídico, pero quiero agregar que es equivocado en lo político. Santa Fe es una provincia progresista. No tengamos ninguna duda que la herramienta que hoy estamos aprobando es del más puro y duro instrumento del neoliberalismo y del capitalismo financiero internacional. Ninguna duda, es así.

  Acá entramos al mundo de las calificadoras de riesgo, de los bufetes internacionales de abogados, de los agentes financieros. Tendremos que empezar a practicar el inglés para poder pronunciar bien Fitch Ratings, Standard & Poor's, Moody's Investors Service, Milbank, etcétera, etcétera. Porque, con toda transparencia, los funcionarios del gobierno nos dicen, y cito textualmente: “Contratamos las firmas calificadoras Fitch y Moody's y nos restan los bancos que actuarán como organizadores y colocadores de la operación en el exterior. Es una operatoria nueva para la Provincia y no tenemos plantel para hacer este tipo de selecciones desde el Estado...”. Ya lo van a hacer ellos, porque desde el Estado no lo podemos hacer. Es decir que la operatoria la harán los bufetes internacionales, las calificadoras de riesgo y los agentes financieros que colocan los bonos. Esto es un círculo, se conocen todos, son los mismos, no hay dos lados del mostrador. Ellos califican, dicen el riesgo que tenés, dicen la tasa de interés que va a ofrecer el mercado. El mercado es lo que determinan ellos.

  Me olvidé decir antes. Desde el punto de vista económico, vemos las noticias que dicen: Éxito de la Argentina porque quiso colocar 1.800 millones de dolares y ofrecieron 30 mil. Seguro, cómo no van a ofrecer tanto, y acá va a pasar lo mismo. El Gobierno Nacional logró una tasa de interés del 7,5%, la Provincia de Neuquén logró el 8,5% o sea que va a estar más o menos en eso. ¿Saben cuál es el interés que se paga hoy en el mundo? Del 1 al 3%. O sea que para los inversores estas cosas de la Argentina, estos bonos a la venta y con esta batería de garantías es un negocio fabuloso y, por lo tanto, claro que va a ser un éxito absoluto.

  A mí de joven me hacían leer algunos libros como La Deuda Externa, de Alejandro Olmos. Algunos dirán esto ya queda medio desactualizado, pero la verdad es que no. Cuando uno lee estas páginas, ve que muchas de estas cosas han sido parte de la tragedia Argentina y después nos ha costado mucho salir. Dice Alejandro Olmos “Con la reforma a las leyes procesales argentinas proyectada por la conducción económica de Martínez de Hoz y sancionada por ley del gobierno militar, se eliminaron las barreras de nuestra legislación aceptando la política impuesta por los centros del poder financiero. Es importante señalar que estas disposiciones por las cuales se declina la soberanía, no se pacta entre Estados contratantes o entre el país y organismos internacionales u oficiales de otro país. En estos contratos se declina la soberanía ante mercaderes y prestamistas. El sistema de los bonos es eso.”

  Así que creo que, lamentablemente, la mochila le quedará a los santafesinos en un tema fundamental como éste. El día de hoy, esta sesión, va a quedar en la historia de la Legislatura santafesina porque hoy, por primera vez en la historia, la Provincia de Santa Fe se endeuda en dólares a partir de una ley de estas características en el sistema financiero internacional.

  Creo y estoy convencido que esto es altamente negativo, como también sé de la necesidad de las obras públicas para la Provincia de Santa Fe, para que se dé una respuesta inmediata a la emergencia hídrica. Estoy seguro de todas estas cosas como lo estamos todos los que aquí estamos sentados en estas bancas.

  Desde el punto de vista del Bloque Igualdad y Participación, estamos convencidos que esto es un paso grave, absolutamente equivocado que se está dando en el día de hoy. Gracias, señor presidente.- 

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